Soberanía nacional sí, pero con un límite: el contrato social


 

En mi lectura diaria de noticias, artículos periodísticos de opinión y blogs varios caí en que, entre las fuentes que habitualmente leo, se daba mucha importancia a las recientes palabras del mandatario uruguayo. “Mujica habló sobre el valor de poder discrepar en democracia” titula El Diario, con lo cual estoy de acuerdo. No obstante, por lo reflejado en los tres medios en los que le he leído, Mujica opina que “cualquiera sea la opinión que nos merezca el acontecer político de una nación, no existen derechos para inmiscuirse. Cualquier acto lateral es una agresión a la soberanía del país” Mujica defendió la autonomía de las naciones “en el acierto o en el error“; y, con esto, discrepo notablemente.

Poner la soberanía nacional por encima de los derechos o del “acontecer político de una nación” equivale a vender el pacto social al mejor postor.

Mujica es, diría yo, uno de los pocos referentes políticos de la izquierda hoy en día. Uno de los mayores problemas que ésta tiene es el de no encontrar un líder ideológico, un pensador a la antigua usanza que haga, a su vez, de líder político. En este sentido, el político uruguayo cumple solventemente con este papel. No obstante, en esta ocasión no estoy de acuerdo con él: poner la soberanía nacional por encima de los derechos o del “acontecer político de una nación” equivale a vender el pacto social al mejor postor.

Elaboración propia. Enlace: http://prezi.com/dzdhmqtuxcvf/?utm_campaign=share&utm_medium=copy&rc=ex0share

   La soberanía no es inviolable, no se encuentra por encima del pacto social entre gobernante y gobernado.

El pasado jueves, 2 de abril participé en un panel académico en el I Congreso Internacional de la International Association of Political Science Students (IAPSS) titulado “Cooperation, Prevention and Condemnation: Patterns and Limits of International Sanctions”, centrándome en la reflexión sobre la justificación de la sanciones como instrumento de política internacional. Durante dicha charla, deliberé sobre el concepto de soberanía y concluí que la soberanía no es inviolable.

La soberanía de un país no es inviolable ya que no es un derecho que pueda estar por encima de pacto social implícito que se establece entre gobernantes y gobernados. El Estado, leamos a quien leamos -ya sea Hobbes, Locke o Rosseau-, obtiene sus poderes del compromiso mínimo y esencial de asegurar la integridad de sus habitantes. En el momento en que la seguridad de los individuos que residen dentro de las fronteras se ve amenazada por éste o por un individuo/grupo con el consentimiento o inacción de la estructura estatal, el contrato social está roto y, por tanto, una intrusión en los asuntos internos basada en la ley y la justicia internacional pasaría a ser legítima.

Elaboración propia. Enlace: http://prezi.com/dzdhmqtuxcvf/is-it-justified/#
Elaboración propia. Enlace: http://prezi.com/dzdhmqtuxcvf/is-it-justified/#

   El criterio de intervención parece ser la ley, realmente es el interés y debería ser la búsqueda de la paz internacional y el respeto de los derechos humanos

El dilema viene, y de ahí el error -comprensible, por otra parte- que comete Mujica, cuando una y otra vez hemos visto cómo se han aplicado, amparándose en la ley, distintas varas de medir a la hora de autorizar una intervención cuando realmente lo que primaban eran los intereses económicos y geoestratégicos (el interés nacional, lo llaman) -especialmente en su zona, en Lationamérica. Esta fue otra de las advertencias que hice durante mi ponencia: «el criterio de intervención parece ser la ley, realmente es el interés y debería ser la búsqueda de la paz internacional y el respeto de los derechos humanos» (como las normas a nivel internacional demandan).

«¿Cómo explicar que Estados Unidos y Europa estén bombardeando a Trípoli con misiles y a Damasco con palabras? ¿Por qué tanto empeño en sacar al brutal tirano libio del poder y tanto cuidado con su igualmente salvaje colega sirio? Comencemos por la respuesta más común (y errada): es por el petróleo. Libia tiene mucho y Siria, no.» (Moisés Naím, ¿Por qué Libia sí y Siria no?, 15 de mayo de 2011).


Un artículo de Fernando Ntutumu Sanchis 

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Este obra cuyo autor es Fernando Ntutumu Sanchis está bajo una licencia de Reconocimiento 4.0 Internacional de Creative Commons.

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